Sobre los Jabones

Escrito por arte-sania 15-09-2007 en General. Comentarios (4)

Es muyfácil trabajar con jabón moldeable: se derrite la base; se le añade unpoco de color, fragancia y otros aditivos; ¡y de ahí al molde! Esteproceso se llega a dominar muy rápidamente, con lo que prontoadquirirás la técnica y la confianza necesarias para despegar yatreverte con proyectos más complicados o, incluso, a crear los tuyospropios. ¿Qué necesitas para iniciarte en el mundo del jabón? Tan solounos cuantos utensilios de uso cotidiano que encontrarás en cualquiercocina y algunos materiales básicos.

 

  • Base de jabón moldeable: por cada medio kilo de jabón que compres, obtendrás

alrededor de seis pastillas.

  • Un cuchillo: los cortadores de pasta también sirven.
  • Un hervidor para el baño maría o un microondas.
  • Un recipiente paraderretir y mezclar los ingredientes (mejor de cristal o de plástico).Cualquiera resistente al calor o al microondas sirve.
  • Un utensilio para remover la mezcla como, por ejemplo, una cuchara de madera.
  • Colorante. La cantidad que deberás utilizar estará en función de la intensidad del color que desees obtener.
  • Fragancia. Necesitarás de 1 a 3 cucharadas por cada medio kilo de jabón.
  • Cucharas de diversos tamaños para calcular las cantidades deperfume, a poder ser de metal, ya que las de plástico podríanestropearse por el contacto con la fragancia.
  • Un molde. Tienes dos opciones: comprar un molde especialpara jabón o velas, o bien servirte de cualquier recipiente que tengasa mano, siempre y cuando sea flexible, como por ejemplo, la base de uncartón de leche o un envase de plástico.
  • Un vaporizador de alcohol isopropílico, o alcohol para fricciones, que podrás encontrar en la mayoría de droguerías.


Materiales complementarios

Si bien no son imprescindibles, no viene mal disponer de:

  • Una balanza.
  • Un termómetro: los que se usan para fabricar velas son unaelección adecuada, así como aquellos que puedan medir desde los 27º Chasta los 120º C.
  • Un pliego de papel grande, papel de estraza o papel encerado para utilizar como superficie de trabajo.
  • Un surtido de recipientes para derretir el jabón o un solorecipiente con varios compartimentos para mantener separados losjabones de diferentes colores. Preferiblemente recipientes de vidriotransparente o para microondas.
  • Palillos de bambú, palillos dentales, herramientas dealfarería y otros objetos afilados para remover, agujerear y modelar eljabón.
  • Juguetes, sellos de goma y una serie de elementos para estampar o acompañar el jabón.
  • Hierbas aromáticas, aditivos nutricionales (como el aceite dealmendra dulce o la manteca de karité), champú, sales de baño y demáscosméticos exóticos que tengas a tu alcance.
  • Recipientes de plástico, moldes para velas, tubos deplástico, cubiteras y demás materiales flexibles que puedan hacer lafunción de molde.
  • Cinta adhesiva, papel, bolsas de celofán, cajas y demás materiales con los que puedas adornar y envolver el producto final.
  • Una libreta o bloc de notas para llevar a cabo un archivo de tus proyectos.


¿Cómo hacer jabón moldeable?

Una vez que hayas compradotodo lo necesario, hayas preparado la superficie de trabajo y ordenadotodos los materiales para mayor comodidad, sólo te hará falta sabercómo empezar. Los seis pasos básicos para elaborar jabón son:

1. Derretir la basejabonosa. 2. Añadir el color. 3. Añadir las fragancias. 4. Mezclar conotros aditivos, si procede. 5. Verter en moldes. 6. Desmoldar, usar y…¡disfrutar!

Para calcular la basejabonosa que debemos utilizar, llenaremos de agua el molde. Luego laverteremos en un cuenco y usaremos un trozo de cinta adhesiva paramarcar la altura del agua. Calcula por lo bajo la cantidad de jabón quecrees que vas a necesitar, derrítelo en el microondas o al baño maríay, a continuación, ponlo en el cuenco. Si el jabón todavía caliente nollega a la altura de la cinta adhesiva, añade un poco de jabón sinderretir (que acabará deshaciéndose por el calor). Este método resultamás sencillo si utilizas un medidor.

Primer paso: derretir la base jabonosa

  • Cortar: corta la basemoldeable con un cuchillo de cocina, como si fuera un trozo de queso.Si sabes cuántos gramos de jabón caben en tu molde y tienes una balanzapara pesar la base jabonosa, podrás cortar la cantidad exacta quenecesitas. Otra opción es hacerlo a ojo de buen cubero. Si te sobrajabón cuando has acabado, lo dejas enfriar en el cuenco. El jabónmoldeable se puede recalentar y derretir repetidas veces.
  • Derretir: la mayoría dela gente derrite el jabón al baño maría o en el microondas. Si lo hacesal baño maría, espera a que se derrita la mayor parte, a continuaciónapaga el fuego, cubre el cazo y espera hasta que el jabón que todavíaestá sólido se derrita por sí mismo lentamente.
  • En el microondas: derrite el jabón en un recipiente paramicroondas hasta el punto exacto en que pasa a estado líquido.Asegúrate de que la cantidad que vas a usar cabe en el recipiente.Caliéntalo en períodos de tiempo de 15 ó 20 segundos, removiendo entreproceso y proceso. Es conveniente tapar el recipiente mientras secalienta.

Ahora pon el jabón en unrecipiente de cristal o de plástico transparente. Emplearás este mismocacharro para añadir las fragancias y los tintes, y si es transparente,podrás saber con exactitud qué color has obtenido. La gracia de la basemoldeable está en que se puede derretir una y otra vez, de manera quepuedes utilizar las cantidades que te sobren en futuros proyectos


Calentamiento

Sea cual sea el métodoutilizado, no sobrecalientes el jabón. Si lo haces, pueden surgirtemuchas complicaciones. En primer lugar, podrías quemarlo, haciendo quesu base se volviera de color ámbar. También corres el riesgo dedeshidratar la base o de hacerla más viscosa y opaca. Si añadescolorante o esencia a una base que esté muy caliente, ésta herviráenseguida y posiblemente se derramará, lo cual siempre es un peligro.

Recuerda, por último, queun sobrecalentamiento causa todo tipo de problemas técnicos: puedenderretir los objetos que hemos incluido en el jabón, así como deformarel molde, que tardará mucho más tiempo en enfriarse. Cuando ya sólo nosfalta desmoldar la pieza para ver nuestra nueva obra de arte, la esperafinal puede resultar interminable...

Advertencia: el jabóncaliente quema, igual que el agua hirviendo o la cera. Es convenientellevar gafas de protección y guantes cuando manipules el jabón.


Segundo paso: añadir fragancias

Calcula la cantidad defragancia con una cuchara de medición: añade de 1 a 3 cucharaditas porcada 1/2 k. de jabón (2% de fragancia aproximadamente) y remueve bien.Si no lo mezclas correctamente, la pastilla podría tener manchas defragancia concentrada que podrían irritar la piel. Para perfumar eljabón puedes utilizar cualquier sustancia que no irrite la piel: tuperfume favorito, un aceite esencial, etc.

No emplees productos noaptos para uso tópico, como lo son algunos aceites para inciensos ypopurrís. En caso de duda, no utilices el producto, o bien, haz unaprueba sobre la piel para cerciorarte de que no hay peligro deirritación.

Es recomendable queperfumes el jabón antes de añadir el colorante, ya que el color de lafragancia y los aceites esenciales influirán sobre el aspecto final. Siquieres obtener una pastilla azul y le añades colorantes de este tono atu jabón de limón, quedarás decepcionado al ver que éste se vuelve decolor verde.


Tercer paso: añadir color

Existen diferentes tiposde colorantes: el líquido es el más práctico. Añádelo poco a poco yremueve hasta lograr el color deseado. Si utilizas colorantes sólidos,derrítelos primero en un cuenco aparte y añádelos a continuación aljabón. Si no, usa un cuchillo para cortarlo en trocitos y despuésechaéstos en el jabón derretido, removiendo bien hasta que quede todomezclado.

Los colorantes en polvopueden añadirse a veces directamente a la base jabonosa derretida. Noobstante, procura que no se formen grumos. Aún así, lo más recomendablees mezclar aparte el colorante en polvo con agua y después añadirlo aljabón, hasta conseguir la intensidad de color deseada.

Cuarto paso: otros aditivos

Personaliza tu jabónañadiendo aditivos líquidos como aceite de almendras y vitamina E, osólidos como la avena y la lufa en polvo. Al incorporar líquidos, midela cantidad con una cuchara y añádelo al jabón derretido. Remueve biendurante 30 segundos. La cantidad depende mucho del aditivo.

Si no estás seguro, hazuna pastilla de jabón de prueba utilizando sólo una cucharadita deaditivo por medio kilo de jabón y vuelve a hacer la prueba con unacucharada normal. Compara las dos pastillas obtenidas y así sabrás quéproporción te interesa más. Un exceso de aditivos le dará un aspectoirregular al jabón, lo enturbiará o aparecerán grumos.

Los aditivos sólidos, comola avena, tienden a bajar al fondo del molde cuando se vierte el jabón.Si te gusta así, perfecto. Si prefieres que quede repartidouniformemente, no viertas el jabón en el molde mientras esté todavíacaliente, es mejor dejarlo enfriar en el cuenco, mientras remuevessuavemente la mezcla de jabón y aditivo. Cuando se haya espesado, seráel momento de ponerla en el molde.


Quinto paso: poner en moldes

Vierte el jabóndirectamente desde el cuenco al centro del molde. A continuación,pulveriza la superficie con alcohol para evitar que se formen burbujasindeseadas. Como moldes, puedes utilizar muchos artículos queencuentres en casa. Si bien es cierto que usar un molde de plásticopara jabón o para velas es lo más adecuado, a veces no se puede evitarcaer en la tentación de reciclar todo tipo de recipientes que tengamosen los armarios de la cocina.


Por ejemplo, losenvases de yogures, la mitad inferior de los cartones de leche, losmoldes de tartaletas y galletas... Te ahorrarás problemas si escogesmoldes que tengan cierta flexibilidad y que permitan desmoldar el jabónfácilmente cuando se enfríe. El plástico, los envases de metal fino ylos papeles resistentes al agua funcionan muy bien como moldes. Encambio, el cristal o la cerámica son demasiado rígidos. Si quieres usarun molde rígido, te recomendamos que antes pulverices el interior conun agente graso (como vaselina) que sirva para evitar que el jabón seadhiera a las paredes.

Desmoldar, usar y disfrutar

Dependiendo del tamaño dela pastilla y de la temperatura a la que estaba la base cuando lapusimos en el molde, el jabón se endurecerá en un espacio de tiempo queoscila entre 15 minutos y 2 horas. Sabremos si está duro presionandosuavemente la superficie.

Para desmoldar, ponlohacia abajo y haz presión sobre la base. El jabón debería salir sinproblemas. Si no sale, puede que no esté lo suficientemente frío.Inténtalo de nuevo más tarde. Si, transcurrido ese tiempo, la pastillasigue sin querer salir, pon el molde a remojo en agua caliente(procurando no mojar el jabón) en el fregadero o en un cuenco, déjaloen reposo durante 5 minutos y vuélvelo a intentar. Si ninguno de estostrucos funcionase, pon el jabón en el congelador durante 10 minutos ydespués pasa el molde por agua caliente.

En cuanto se haya enfriadodel todo, ya puedes disfrutar de tu creación. Si prefieres no usar laspastillas inmediatamente, lo mejor para conservarlas es envolverlas enplástico. Así, evitaremos que el jabón se ablande o aparezcan gotas dehumedad sobre su superficie.


Guía de aditivos

Los aditivos alteran elcomportamiento de una pastilla de jabón. Se usan para hacer que eljabón sea más suave, untuoso, espumoso, duro y con mayor acciónlimpiadora. Los aditivos también se emplean para hacer proyectosartesanales más complejos. Aquí te ponemos una lista de los másfrecuentes, con el efecto que producen y la medida recomendada de cadauno por cada 1/2 kilo de jabón:

Alcohol: 1-4cucharadas. Permite ablandar el jabón. En el producto final tiende aperderse la fragancia y puede resecar la piel. Si añadimos demasiado,el jabón obtenido se acabará deformando con el tiempo.

Cera de abeja: 28 gr.Consigue endurecer el jabón y hacerlo menos claro. La cera de abejatiene un punto de fusión más alto que el del jabón. Derretiremos lacera de abeja por separado y la añadiremos al jabón derretido cuandoesté muy caliente. Ten cuidado, porque la mezcla de jabón y cera puedeestar lo suficientemente caliente como para deformar el molde.

Mantecas y aceites:hasta dos cucharadas. Produce un jabón más emoliente. Si nos excedemosen su uso, subirá a la superficie del molde y el jabón producirá menosespuma, además de oscurecerse.

Glicerina: 1-2cucharadas. Tiende a ablandar el jabón y a hacerlo más emoliente, perotambién hace que 'sude' y esté pegajoso. Generalmente se recomienda laglicerina sólo si queremos modelarlo previamente.

Lanolina: 1 cucharadita. Hace el jabón más emoliente, lo endurece ligeramente y también puede enturbiarlo.

Jabón líquido o champú: 1-2 cucharadas. Consiguen potenciar la espuma, pero también oscurecen el jabón.

Agua salada (una parte de agua por dos de sal):de 1 cucharada a 1 taza. Endurece el jabón, pero si le añadimos la saldirectamente, puede resquebrajarse. Tendremos que calentar un poco eljabón para disolver totalmente el agua salada.

Sorbitol: 1-2 cucharadas. Es el mejor aditivo para ablandar, aunque en exceso el jabón quedará pegajoso.

Resolución de problemas

Las técnicas de laelaboración artesanal del jabón son muy sencillas y hay muy pocas cosasque puedan ir mal. A continuación, se definen los problemas másfrecuentes con los que se puede encontrar un principiante.

Si el jabón se agrieta ose resquebraja es por sobrecalentamiento. También puede suceder porpérdida de humedad o porque haya estado en el congelador o atemperatura ambiente en el exterior durante el invierno. Parasolucionarlo, basta con añadir un 5% de agua o un 10% de glicerina yvolver a derretirlo.

Cuando se derriten losobjetos que incorporamos al jabón es porque éste está demasiadocaliente o los objetos son demasiado finos. Lo tendremos en cuentaevitando elementos demasiado frágiles y usando el jabón más frío.También puede pasar que los objetos se salgan de la pastilla obtenida.Para evitarlo, pulverizaremos con alcohol los elementos antes deecharlos a la base jabonosa o probaremos con jabón más caliente.

Asimismo, cuando seintroducen los aditivos a un jabón demasiado caliente, éstos puedenquedarse al fondo de la pastilla. No sucederá si dejamos enfriar eljabón lo máximo posible antes de ponerlo en el molde. Podemos probarañadiendo una cucharada de agua helada al jabón justo antes de ponerloen el molde, para que se enfríe más rápidamente.

Si el jabón se cubre de unlíquido pegajoso o tiene una textura algodonosa es porque la glicerinaatrae la humedad del aire y hace que aparezcan gotas en la superficie.En el caso de que esto suceda, pasaremos un trapo sin pelusilla por eljabón, lo pulverizaremos con alcohol y lo envolveremos en plástico.

Cuando el jabón huele rarosuele deberse al uso de una base jabonosa de mala calidad o a unsobrecalentamiento (olor a quemado). Evitaremos el problema cambiandode material y cuidando la temperatura de la cocción. También puedesurgir una especie de copos de nieve cristalinos debido a la bajacalidad de la base. Para solucionarlo, volveremos a derretirla yañadiremos un cuarto o media taza de agua por cada medio kilo de jabón.

También podemos tenerincidencias con el colorante. El jabón puede desteñir (colorantessolubles en agua) o quedarse opaco (no soluble en agua). Para evitarlo,lo mejor es cambiar de colorante por uno soluble o no soluble,dependiendo del problema